Mantenimiento y soporte técnico para despachos y empresas B2B
Tu web ya está hecha. La pregunta es quién responde cuando deja de funcionar.
Nos ocupamos de que la web siga en pie, siga captando y siga siendo legal: servidor, copias, seguridad, formularios que de verdad llegan a alguien y los cambios de cookies y RGPD que pida tu asesor de cumplimiento. Con tiempos de respuesta por escrito, no con buena voluntad.
Revisamos tu instalación actual y te decimos qué está desatendido, aunque después no nos contrates.
Lo que falla cuando nadie se ocupa
No son fallos espectaculares. Son cosas que se van desatendiendo hasta que un día importan mucho:
Nadie sabe si hay copias de seguridad
La pregunta aparece el día que hacen falta, y ese día ya es tarde. Una copia sirve si existe, si está fuera del servidor y si alguien ha comprobado que se restaura.
Las actualizaciones se acumulan
Un gestor de contenidos o unas dependencias sin actualizar durante meses no son un asunto estético. Son la vía de entrada habitual, y se explotan de forma automática.
Cuando algo se rompe, empieza la ronda de correos
Quien hizo la web ya no está disponible, el hosting dice que es cosa del programador y el programador dice que es del hosting. Mientras tanto, la web sigue caída.
No hay nadie mirando
La web puede estar caída una tarde entera y enterarte porque te lo dice un cliente. Un registro de errores que nadie abre no es un aviso.
Ninguna de estas cosas se nota hasta que se nota. Por eso el mantenimiento se contrata antes, no después.
Qué incluye el servicio
Tres cosas distintas, y las tres hacen falta: que la web siga en pie, que siga captando y que siga siendo legal. El alcance se ajusta a lo que tenga montado cada web, pero esto está siempre.
Que siga en pie
Hosting gestionado
Servidor en la Unión Europea, certificado SSL, DNS y CDN incluidos. No tienes que contratar el alojamiento por separado ni entender qué es un contenedor.
Actualizaciones y parches
Gestor, plugins, dependencias y sistema operativo. Con ventana de mantenimiento acordada y plan de vuelta atrás preparado antes de tocar nada.
Monitor de disponibilidad, 24/7
Una sonda comprueba la web cada pocos minutos, de día y de noche, y nos avisa a nosotros. Vigilamos también disco, memoria y errores del servidor, para actuar antes de que se note. Si la web se cae un domingo, el lunes ya está resuelto y contado.
Copias que se comprueban
Diarias, guardadas fuera del servidor de producción y verificadas cada semana. Una vez al año restauramos una copia de verdad en un entorno aparte y medimos cuánto se tarda: una copia que nunca se ha restaurado no es una copia, es una hipótesis.
Seguridad
Revisión periódica de vulnerabilidades, endurecimiento de la instalación, cortafuegos y límites de peticiones en las rutas sensibles: acceso, formularios y pagos.
Dominio y certificados vigilados
Controlamos el vencimiento del dominio y la renovación del certificado, aunque estén contratados a tu nombre en otro sitio. Un dominio que caduca un viernes tumba la web y el correo a la vez.
Que siga captando
Aquí es donde se pierde dinero sin que nadie se entere: la web funciona, se ve bien y responde rápido, pero los avisos no llegan a ninguna bandeja.
Prueba mensual de los formularios
Cada mes enviamos un formulario real desde la web y comprobamos, en el registro de envíos, que el correo salió y que llegó a la bandeja correcta. Es el fallo más caro y el más silencioso: el formulario contesta «gracias» y el aviso no le llega a nadie. Se rompe al cambiar de plantilla, al tocar el envío de correo o al añadir un idioma nuevo, y nadie se entera hasta que un cliente pregunta por qué no le contestaron.
Que el correo de la web no acabe en spam
Revisamos la configuración de envío del dominio (SPF, DKIM y DMARC) y el registro de rebotes. Un aviso de contacto que cae en la carpeta de correo no deseado es exactamente lo mismo que un aviso que no se envió.
Que Google siga viendo la web
Comprobamos que la web sigue siendo indexable y que el mapa del sitio se envía bien. Una etiqueta de «no indexar» olvidada tras un rediseño saca la web de Google en semanas, sin ningún aviso. Revisamos también enlaces rotos y errores 404.
Velocidad y experiencia de carga
Revisión trimestral de tiempos de carga y de las métricas que Google usa para posicionar, con las correcciones que entren en la bolsa de horas. Las webs se van engordando solas, imagen a imagen y plugin a plugin.
Que la analítica siga midiendo
Comprobamos que la medición sigue viva y que las conversiones se registran. Un cambio de banner de cookies o de gestor de etiquetas puede dejar de contar leads sin que el panel avise: se ve todo normal, solo que en cero.
Que siga siendo legal
Tu consultora de protección de datos dice qué hay que cambiar. Nosotros lo implantamos, sin que tengas que hacer de intermediario entre el asesor y un programador.
Cambios que ordena tu asesor de RGPD
Textos legales, cláusulas informativas de los formularios, casillas de consentimiento, plazos de conservación, encargados de tratamiento. Nos entendemos directamente con tu consultora de cumplimiento y aplicamos lo que pida, con cargo a la bolsa de horas.
Banner de cookies que dice la verdad
Mantenemos el aviso de cookies y el bloqueo previo alineados con lo que la web carga de verdad. Cada plugin o píxel nuevo mete cookies que el banner no declara, y esa diferencia entre lo declarado y lo servido es justo lo que se mira en una inspección.
Consentimiento conectado con la medición
Que «rechazar» signifique rechazar de verdad, y que «aceptar» no rompa la analítica. Implantamos el modo de consentimiento que exigen hoy Google y las plataformas de publicidad, y comprobamos que se comporta como dice.
Y para el día a día
Soporte con tiempos por escrito
Incidencias críticas y dudas de uso del gestor, por un canal único. Te contesta quien conoce tu instalación, no un panel de tickets rotatorio.
Bolsa de horas incluida
Cada mes entran horas de trabajo para cambios y mejoras pequeñas: textos, una página nueva, un ajuste de diseño, lo que pida el asesor de RGPD. Lo que no se consume se acumula, hasta un límite.
Informe mensual
Disponibilidad real, qué se actualizó, resultado de la prueba de formularios, incidencias y horas que quedan. Un folio, para que sepas qué estás pagando.
La cuota depende de la infraestructura que necesite tu web y del nivel de respuesta que quieras. Se cierra por escrito después de la revisión inicial, y no tiene permanencia.
Cómo se pone en marcha
1
Revisión de lo que tienes
Miramos servidor, versiones, copias, accesos y quién tiene el control del dominio. Te decimos qué está desatendido, aunque después no nos contrates.
2
Traspaso ordenado
Si hay que mover la web, la movemos nosotros: ventana acordada, copia previa y vuelta atrás preparada. Tú no tienes que hablar con tu proveedor anterior.
3
Puesta a punto
Actualizaciones pendientes al día, copias funcionando y monitorización activa. Esto se hace antes de empezar, no durante los primeros meses.
4
Operación mensual
Mantenimiento, soporte, bolsa de horas e informe. Revisión de alcance una vez al año, o cuando la web cambie de tamaño.
Por qué Up To Marketing
Programamos, así que entendemos lo que mantenemos.
No subcontratamos el soporte. La misma gente que desarrolla webs y automatizaciones es la que atiende la incidencia, y eso se nota en el tiempo que tarda en resolverse.
Mantenemos webs que no hicimos nosotros.
No hace falta rehacer nada para empezar. Revisamos lo que hay, lo ponemos al día y lo asumimos tal cual, salvo que esté en un estado que no permita sostenerlo, y en ese caso lo decimos antes.
Miramos el negocio, no solo el servidor.
Somos una consultora de marketing. Cuando propongamos un cambio en la web será por captación o por conversión, no por capricho técnico.
Sabes qué se hizo cada mes.
El informe dice lo que se actualizó, lo que se rompió y cuántas horas quedan. Si un mes no pasó nada, también lo dice.
El mantenimiento no es una cuota por si acaso. Es que haya alguien mirando.
Qué no incluye
Para que no haya malentendidos, esto se cotiza aparte:
- Funcionalidades nuevas de cierto tamaño. Un módulo nuevo, una integración con un CRM externo o el rediseño de una sección se presupuestan como proyecto.
- Redacción de contenidos. La bolsa de horas cubre maquetar y publicar, no escribir el texto original.
- Campañas, SEO y estrategia. Son servicios propios, con su alcance y su medición.
- Producción gráfica. Fotografía, vídeo y diseño de piezas.
¿Quién se ocupa hoy de tu web?
Si la respuesta es «nadie» o «el que la hizo, cuando puede», hablemos. Revisamos tu instalación y te decimos qué está sin atender.
Lo mira una persona, no un informe automático. Te lo contamos en 20 minutos.